La inflamación es una parte importante del sistema de defensas del cuerpo. Por ejemplo, un corte superficial causa inflamación que ayuda a evitar que se produzca una infección en el sitio de la herida. Pero la inflamación que surge sin un motivo lógico y persiste durante un período prolongado puede tener consecuencias perjudiciales para la salud.1
Las afecciones inflamatorias, llamadas también enfermedades inflamatorias, afectan muchas partes del cuerpo.1 La inflamación crónica progresa lentamente y persiste durante meses e incluso años.1 Este tipo de inflamación puede empeorar algunas de las enfermedades más comunes en los EE. UU. y está relacionada con más de la mitad de todas las muertes en el mundo.2,3
Las afecciones inflamatorias son enfermedades en las que la inflamación excesiva tiene un papel central.1 Estas afecciones pueden afectar diferentes partes o sistemas del cuerpo, incluidos:1
Algunas investigaciones sugieren que la inflamación puede influir en algunas enfermedades mentales y cánceres.2
Las afecciones inflamatorias pueden comenzar de varios modos, entre ellos:
La inflamación juega un papel en enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades de las articulaciones, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las alergias.3
El análisis de sangre de las personas con una afección inflamatoria muestra, de manera característica, niveles altos de algunas células, proteínas y enzimas que son partes esenciales de la respuesta inmunitaria.3,10 También pueden tener más células inmunitarias en lugares del cuerpo específicos sin una causa clara, o pequeños grupos de células inmunitarias organizadas, llamadas granulomas.3
Algunos síntomas frecuentes asociados a la inflamación crónica y a las afecciones inflamatorias son:3